Bien Avenidos
Un gitano por La Plata pasó,
convecina de él
de aquella morena se enamoró,
en silencio de disputas
él la consiguió.
Trabajando dese el matadero,
hasta la fábrica de botellas,
allí se jubiló.
En el cincuenta y nueve
y el diez de marzo,
con la morena se casó.
Desde Empedrada hasta Toneleros,
en ese pequeño palacio
en el quinto “D”,
viven los dos.
Cuatro retoños
en ese jardín vivieron,
tres rosas y un clavel,
son las cosas hermosas
del querer.
Y tras cincuenta primaveras
Bodas de Oro,
quién lo iba a saber,
que ese gitano de La Plata
estaba con su convecina
de la que se enamoró al más y no poder.
Que se quieran
como el primer día,
ya no hay nada que hacer
que aunque nazcan de nuevo,
“Dios” los volvería a juntar
para que en la tierra,
su amor fuese ejemplo
para la humanidad.
Herencia no les falta,
el jardín floreció
y con sus nietos a su lado,
la vela con el cincuenta
de un soplido,
de todos a uno se ha apagó.
PericoRueda
1959 – 2009, diez de marzo
No hay comentarios:
Publicar un comentario