Un día en el campo apareció
un corazón de mujer solitario
despidiendo amor,
le faltaba el cuerpo,
un duende se
lo dio.
Entre retama y romero
tú apareciste linda como una flor,
mencionaste mí nombre
y ese duende en hombre se convirtió.
Entre retama y romero,
desde el cielo
nos observaban
la Luna y El sol,
cual fue nuestra alegría
cuando una rosa nació.
Entre retama y romero
en la frente un beso,
un grito sin estupor.
que se enteren en el cielo
que os amo a las dos.
Entre retama y romero
bendito el campo
donde apareció tú corazón
que al duende el hechizo le quitó.
Y entre retama y romero
en ese campo solo se habla
de esa historia de amor…
PericoRueda
16 de agosto de 1993
Preciosoo!!!!!
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